En todo tipo de estadísticas siempre el absentismo de los trabajadores públicos es superior al de los trabajadores privados. Se propone que el sueldo mensual del funcionario se divida entre los días del mes y se pague por día trabajado. Los sábados, festivos, vacaciones y asuntos propios serían días remunerados. Además la ausencia injustificada se penalizaría con un 10% del sueldo. También se facilitaría la creación se seguros para coberturas de bajas medicas. En este caso sería seguros privados y las propias aseguradoras ya se encargarían de comprobar que las bajas sean veraces.
No se trata de criminalizar al funcionario ni de decir que son todos unos vagos ya que realmente eso no es cierto. Pero la realidad es que en comparación con otros sectores hay más caras duras que se aprovechan del sistema. A la inmensa mayoría de los funcionarios esta ley no les afectaría y solo se tendría que preocupar los pocos sinvergüenzas que hay en la administración.